Más allá de la muerte


*Tradiciones de la cultura Chinchorro y sus momias: Creían que tras la muerte se renace a la vida

| Macarena Gayangos | Desde guerrerohabla.com
Más allá de la muerte

Derechos Humanos

Enero 25, 2019 19:50 hrs.
Derechos Humanos Internacional › México
Macarena Gayangos › guerrerohabla.com


Ene 25, 2019

El Museo Nacional de Historia Natural de Chile inauguró la exposición ’Chinchorro: Trascender la muerte’ donde se puede apreciar las prácticas de momificación de este pueblo precolombino que se ubicaron entre los puertos de Ilo en Perú e Iquique en Chile. Esta zona se caracteriza por su extrema aridez, pero rica en recursos marinos por la fría corriente de Humboldt. Además, las quebradas que llegan al mar, aportan agua dulce, así como especies animales y vegetales para diferentes necesidades de consumo.

A inicios del siglo XX se descubrieron los primeros restos de estos habitantes que dejaron tesoros arqueológicos y más de cien cuerpos momificados con diversas técnicas entre los años 7 mil y 3.500 a.C, convirtiéndose en la más antigua del mundo.

La antropóloga Verónica Silva, curadora de la exposición comenta: ’Difícilmente algún día tendremos mucha claridad respecto de que pensaban o sentían acerca de la muerte. Sin embargo, los indicios apuntan a que creían que tras la muerte se renace a la vida, es por esto que llevaban a sus deudos durante algún tiempo, mientras se trasladaban de un lugar a otro’.

Galería fotográfica
Esta exposición revela grana cantidad de información, pero también varias interrogantes, entre las cuales se encuentra sus creencias sobre la vida y la muerte, esto debido a las complejas técnicas de taxidermia utilizadas por el pueblo chinchorro. En el clímax de la cultura, hacia 3000 a.C., se momificaban representantes de todos los miembros de la sociedad y de todas las edades (hombre, mujeres, niños, adultos y ancianos), embadurnándolos con pigmentos rojo, negro y café. Durante el ocaso de esta cultura, sólo se aplicaba mascarillas de barro.

El desarrollo artístico se puede apreciar, casi exclusivamente, en el delicado ajuar de las momias que contaban con turbantes de cuerdas de fibra vegetal o animal torcidas, adornados con cuentas de concha y malaquita, que cubrían la cabeza deformada intencionalmente en vida. Algunas momias presentan faldellines de totora. Los cuerpos descansan sobre esteras de fibra vegetal y sacos de piel animal.

La exposición del Museo Nacional de Historia Natural se extenderá hasta agosto del presente año y donde se pueden ver las tomografías complementan el trabajo de especialistas y artistas, que permiten conocer cómo eran los rostros de este pueblo chinchorro.


Ver nota completa...

Escríbe al autor

Escribe un comentario directo al autor

Suscríbete

Recibe en tu correo la información más relevante una vez al mes y las noticias más impactantes al momento.

Recibe solo las noticias más impactantes en el momento preciso.